lunes, 19 de diciembre de 2016

Al Sur


Turquesa
es el tiempo
que pasa entre mi pelo.
Mientras te contemplo
mezclada entre tus jazmines
y te huelo.
Me enamoré
de tus rincones
y de tus silencios.
De tu magia
de tu frente blanca
de tus miles de lunas
en tus rasgueos. 


jueves, 8 de diciembre de 2016

Los carros


Como una cuna
de memoria
es el recuerdo.
Impulso
de anhelo nostálgico 
y brillo.
La decadencia
se presenta
sin permiso
y sin tregua.
Los carros
paran un momento
para que los mires de reojo
y sientas
que su pasar
no tiene dueño. 


jueves, 27 de octubre de 2016

El tiempo de las caracolas


Hoy no es el día de las caracolas
ni el tiempo de mecer.
Sólo aparece la espera
que esta vez
será frustrada
por la necesidad
de correr
como corren las olas.


lunes, 17 de octubre de 2016

Diálogo I


-       Mi caballo iba a tu puerta*.
-       ¿A qué puerta?
-       A la de los marcos invisibles, esa puerta que se abre y que se cierra, donde el viento no pasa, permanece, estable, inmóvil, pero lleno de palabras.
-       ¿De qué palabras me hablas?
-       De esas que siempre dices sin decir nada.
-       ¿Las palabras del silencio?
-       En el silencio no hay nada. En tus dichos sin decir, todo está lleno de palabras.
-       Entonces… ¿de qué palabras me hablas?
-       De esas que están llenas de nostalgia, esas que se perdieron en tu baile sobre el agua.
-       ¿A qué agua te refieres?
-       A aquella que todo lo arrastra.
-       No te entiendo, habla.
-       No puedo hablar donde las palabras callan.

*Pequeño fragmento de la maravillosa 'Bodas de sangre' de Federico García Lorca, siempre tan atemporal.


miércoles, 21 de septiembre de 2016

El cuerpo



Lo sabes,
aunque duele.
Duele la pena
que, como una hoja caída,
reposa en tu rostro.

Las marcas que quedaron en tus ojos
y por todo tu cuerpo
te lo recuerdan.

Hay decisiones que liberan de la angustia
y, momentáneamente,
te sientes fuerte,
amarrada a
la belleza desnuda
de tus silencios.

Que no te traicione tu espalda
cuando te dice
que aguanta cualquier peso.

A veces sólo hay que soltar
y sentir que nuestro cuerpo
no es más que eso:
peso muerto.
Pues muerta la ilusión,
muerto el cuerpo.

Siente el agua que desbordas,
es momentánea.
Momentánea es la ilusión,
momentáneo es el llanto,
que, como el agua,
sigue su curso.



Fotografía Elena Lee
http://www.elenaleefotografia.com/

jueves, 8 de septiembre de 2016

El tacto del agua


Mi mano se posa sobre tu cuerpo
y puedo verme a mí misma
desde atrás
acariciando tan sólo la superficie
de tu profundidad.

Tengo el oleaje de tus colores
grabado en mis pupilas,
recreo la melodía
que me susurras
cuando me poso en tu pecho arenoso
buscando la inmensidad.

Cuelgas de mi cuello
ya que no quiero olvidar
dónde está mi sitio,
hogar de agua
que es el mar.


miércoles, 31 de agosto de 2016

Diálogo II


-       Hablemos de la magia.
-       Hablemos de la nada.
-       Hablemos de esa magia que es tu cuerpo sobre la almohada.
-       De tu risa, de tu fuego, de tu respiración acelerada.
-       Hablemos primero de tus silencios.
-       Hablemos de lo que callas.
-       Hablemos de eso que es secreto pero que en tus ojos estalla.
-       Háblame de la música de tus versos.
-       Enséñame el alma de tu guitarra.
-       Dejemos a los miedos debajo de la cama.
-       Un segundo, yo no puedo. Son mi canción de nana.
-       ¿Duermes en el miedo?
-       El miedo pone recta mi espalda, mientras tus manos hacen de mi cuerpo la postura de la gata. Suave, pero afilada.
-       Tú me diste una puerta.
-       Pero yo necesito una ventana, para gritarle al alba en esas noches que no duermo, donde tu ser me arrasa.
-       Yo sólo duermo.
-       Tú sólo callas.
-       Siempre hablo.
-       Pero no barajas. Sólo tengo la seguridad de las sábanas, donde mi cuerpo tiene su sitio, como las luces de ese techo que apagas.

    

miércoles, 24 de agosto de 2016

El templo



La luz nunca es tan clara cuando se filtra a través del cristal;
el silencio, siempre como roca,
perfila tus segundos,
tiempo eterno que es el día.

La duda ha construido todo un templo
en el que, sumergida,
desciendes.

No temas el mostrarte,
no hay límites para la belleza,
el arte
no perece.

Lo plausible de la sensualidad
 te recorre
enfrentándose a la inocencia
que esconden tus formas.

Asomarse
al riesgo del deseo
forma parte
del movimiento.

Lucha con la fuerza de tu vientre,
que es tu arma
y tu bandera.

No  importa cuánto camines,
tu cielo estará esperándote
siempre que te reflejes en el viento.


Fotografía Elena Lee
http://www.elenaleefotografia.com/

sábado, 30 de julio de 2016

Todos los caballos de Lorca


Soy la mujer en la barra de un bar
que se pregunta cómo se mecen los caballos.
Con los pies húmedos por la tierra,
me pregunto dónde está el freno
a lo más puro y salvaje
cuando las manos se congelan.

Lorca me dio los caballos, me da la tierra;
me conecta con mi yo más íntimo, natural,
con el origen.
Me acerca a lo sensual y eterno,
a la pasión intrínseca de nuestros cuerpos,
desdibujando el límite entre carne y pensamiento.

Soy Yerma, la zapatera,
llevo el vestido de la novia,
tengo sangre en las manos
y hasta en las cejas;
me pesan los vestidos y el ajuar de pasajera;
como Rosita,
me quedo esperando al alba nueva.
Tengo el corazón agrio de Bernarda
y la sinrazón de la zapatera,
como Yerma sueño el imposible
y como la novia vivo de la pasión plena.

El andar real,
pues soy (la) vida y soy (la) muerte.
Ambas en mis entrañas
y hasta en mi frente.

En la dualidad me reconozco.
El misterio de lo ambiguo me seduce.
Con los ojos alobados observo, atenta,
todo mis sentidos. 


lunes, 25 de julio de 2016

El polvo


Los suspiros que
resbalan por las paredes
mezclándose
con el polvo,
caerán sobre tu vientre
apretándote
con la fuerza
del agua,
que desbordará pronto
sobre tu rostro. 


domingo, 17 de julio de 2016

La erótica de lo imposible


La erótica de lo imposible
se materializa
frente a la ausencia
de un cuerpo verdaderamente caliente,
lo sexual se dramatiza
para poder ser
representado.
Hay en tus caderas
el más grande de los teatros.
Abre la puerta del cielo
 y míralo despacio
que es
finito.
Cuenta los suspiros
que regalas
antes
de ahogarlos.
Ahógate en la sangre
que
verdaderamente
es tuya.
Toca el deseo con los dedos
y vívelo como un sueño
pues al alba
se desvanece.
No estremezcas
mientras lo veas alejarse,
aquí no hay trampa:
tus pecas flotarán
exactamente igual
que antes;
solas, sin gemidos.
No desees lo imposible,
tus labios serán cenizas
muy pronto.


La poesía


En la poesía sólo hay placer. El poder de las palabras, que muestran lo simbólico de la existencia. No hay justificación para el verso, hay necesidad de versos. Necesidad de arte naciente y palpitante que marque nuestras horas y acompañe cada paso. No hay explicación para la poesía, sólo hay rosas, un pulso con lo natural y aprendido, con la experiencia. No hay explicación para la poesía, sólo sentimiento. Lo lírico te abraza el cuerpo. No hay más verdad que esa. La poesía es vida hecha arte, fábrica de suspiros y de espinas, labios temblorosos y manos que sueñan. La pasión no entiende de límites.

Empecemos.